Creo que la clase de Nutrición y Dietética, de manera formal ,se debería incluir en los colegios porque desde
pequeños tendrían que aprender que"debemos tomar la comida como medicina”
Sabemos que los alimentos sufren transformaciones
importantes para convertirse en moléculas y que nuestro alimento pueda ser absorbido por el corriente
sanguíneo, donde se va repartiendo por la red de pequeños capilares hasta
llegar a cada tejido y por consiguiente a las células que componen esos tejidos
de nuestro cuerpo. Y el objetivo final es que las células tengan la materia
prima buena para alimentarse y reconstruir sus partes dañadas. Cualquier
obstrucción por no alimentarse correctamente privará de energía a las células. Si las células
mueren o no se reproducen de manera correcta y sana, se deterioran los tejidos
a los que pertenecen esas células y pueden provocarnos alguna enfermedad.
Por lo tanto, es fácil deducir que dependerá de esos
alimentos nuestra salud y sin ella también nuestro estado de ánimo, en resumen,
nuestra feliz vida.
Si ingerimos alimentos sanos y naturales
llenos de ingredientes positivos o sea buenos, correctos para mantener nuestra
máquina corporal en perfecto estado, entonces gozaremos de buena salud y también
prevendremos futuras o probables enfermedades.
Claro que ya lo sabíamos pero…nuestro
profe nos abrió los ojos para que veamos que la información sobre
los alimentos, la recibimos a diario, en los anuncios de tv, en reportajes, en
las estanterías de nuestro “súper” de barrio y pensamos que no pueden ser malos
cuando nos lo invitan a conocer y consumir “ ¡total lo hace todo el mundo!”
Pero no es así, ellos nos conducen al” consumismo sin responsabilidad”.
Cuidando la alimentación podemos evitar enfermedades y si las sufrimos
tendremos más posibilidades de combatirlas.
Los procesos de producción industrial de alimentos no
sólo han incorporado a nuestra dieta numerosas sustancias químicas dañinas,
entre ellas los transgénicos, sino que además han causado grandes daños
ambientales. ¡ Revelémonos !
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| Porque lo consumas alguna vez, no pasa nada, pero mejor que no sea tu alimentación habitual |
En
el siglo XXI, comer con inteligencia es regresar a lo básico:
menos es más y
es mejor. Para saber qué puede haber en tu comida,
acostumbrémonos a leer las etiquetas de
los alimentos industrializados y ver la la fecha de caducidad.
Optemos siempre por
consumir alimentos frescos de nuestra tierra. Los alimentos transgénicos no
nos benefician a nosotros solo al bolsillo de unos cuantos que bajo sus
productos esconden el egoísmo personal y nos están llevando a ruina física y
psíquica pues en un cuerpo enfermo no puede haber felicidad. ...
Y lo que perdemos es mucho: calidad y
variedad en los alimentos, independencia y capacidad para producir nuestra
comida, valor en lo que pagamos por obtener los alimentos, y diversidad en las
opciones de producción.
Conclusión
Podemos seguir negando lo evidente,
pensar que es indiferente de qué nos alimentemos para tener una buena salud y
continuar consumiendo comida basura, grasas animales, carne roja, azúcares
refinados y resto de alimentos no recomendables, pero creo que está a la vista
la estrecha relación de una alimentación sana y gozar de una buena salud.
Pongamos en práctica lo aprendido este curso.
Mª
Dolores Aparicio Casanova
A
la atención de
D. José Joaquín Martínez -Profesor de Nutrición y Dietetica Talavera 19 Mayo 2.015


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