lunes, 23 de marzo de 2015

COMPRAR A UN HIJO

Una joven pareja entró en el mejor comercio de juguetes de la ciudad.

Ambos se entretuvieron mirando los juguetes alineados en las estanterías. Había de todo tipo.No llegaban a decidirse. Se les acercó una dependienta muy simpática.

-"Mira", le explicó la mujer.

"Tenemos una niña muy pequeña, pero estamos casi todo el día fuera de casa y, a veces, hasta de noche".

-"Es una cría que apenas sonríe", continuó el hombre."Quisiéramos comprarle algo que la hiciera feliz, algo que le diera alegría aún cuando estuviera sola"

-"Lo siento", sonrió la dependienta con gentileza. "Pero aquí no vendemos padres".


Bruno Ferrero



Del libro " La silla vacía y otras historias"

No hay comentarios:

Publicar un comentario